a regenerarse mediante este ordenamiento humano-divino.
Ya solamente al entrar en el templo parroquial de la Virgen de la Paloma se recibe una catequesis a través de los signos que hay en su estructura. Lo primero que observamos al cruzar la puerta es que ha cambiado totalmente la situación de los fieles en el interior del templo. Ahora forman una asamblea alrededor de la mesa eucarística y de la pila bautismal
