Teatro Clásico

    » Camino de Santiago » Madrid Capital » Ruta de los Palacios y Monasterios » Ruta de los Puentes

HISTORIA DE LA COMPAÑÍA

La COMPAÑÍA NACIONAL DE TEATRO CLÁSICO es una unidad de producción del INAEM (Instituto Nacional de la Artes escénicas y la Música), que está encuadrado en el Ministerio de Cultura.

Fue creada por Adolfo Marsillach en 1986 con el propósito de poner los cimientos… para consolidar un espacio, una organización, un sistema, un teatro-vivo … con objeto de recuperar y difundir el teatro clásico español. Claro que Marsillach sabía de las dificultades de abordar un patrimonio teatral sin tradición: Los españoles no hemos tenido un teatro nacional estable a la manera de la Comédie francesa, que cumplió trescientos años en 1980 y que arranca de un decreto de Luis XIV… ni siquiera hemos hecho lo que hicieron los ingleses que en 1879 a imitación de la Comédie sentaron las bases —el Old Vic— del actual The National Theatre y continúa Los patrimonios no se inventan, sino que se heredan… La tradición es tradición por sí misma, porque ha tenido un desarrollo tradicional y porque se ha continuado tradicionalmente… No venimos a enseñar nada a nadie porque nada tenemos que transmitir ya que nada hemos recibido. Partimos de cero y esta realidad es buena y mala….

Desde su creación la Compañía Nacional de Teatro Clásico ha contado con los siguientes directores:

— Adolfo Marsillach (enero de 1986 a julio 1989 y de enero de 1992 a enero 1997)

— Rafael Pérez Sierra (agosto de 1989 a diciembre 1991 y de enero 1997 a noviembre 1999)

— Andrés Amorós (noviembre de 1999 a mayo 2000)

— José Luis Alonso de Santos (junio de 2000 a septiembre 2004)

— Eduardo Vasco, actual director desde septiembre de 2004

PROYECTO ARTÍSTICO

Compañía y clásica

La Compañía Nacional de Teatro Clásico, disfruta desde su fundación de un nombre que la define y que marca su cometido. Por compañía, en una acepción genérica, entendemos un conjunto de varias personas unidas para un mismo fin. En el ámbito teatral, consideramos que una compañía es un cuerpo de actores formado para representar en un teatro. Clásico se considera a un autor u obra principal o notable, digno de imitación en cualquier arte. Por teatro clásico entendemos tradicionalmente la literatura dramática escrita antes del periodo realista.

Sin miedo a las raíces

Esta introducción tan didáctica nos sirve para marcar el objetivo principal de esta nueva etapa en la Compañía Nacional de Teatro Clásico: consolidar un equipo que tenga como objetivo la escenificación de teatro clásico, con un elenco capacitado, estable y en continua formación. Este objetivo aporta un punto de vista distinto al concepto de contenedor o generador de espectáculos, revisitando aquello que está en la raíz fundacional de la CNTC: que haga honor a su nombre y sea, de nuevo, una compañía.

De plena actualidad

Un término tan tradicional como compañía se une consecuentemente a otro como repertorio. Seleccionaremos, partiendo de esta premisa, un repertorio que nos asegure el interés contemporáneo de los textos elegidos, ya sea por su contenido o por su forma. Debemos consolidar el repertorio esencial e inusual de nuestro teatro barroco, investigar las posibilidades del Renacimiento y revisar hasta un poco más allá del Romanticismo; ampliar el campo de acción incorporando autores clásicos internacionales, y mantener vivos tanto algunos títulos indispensables como otros desconocidos. Pero también debe haber una apuesta, un riesgo estético, una búsqueda y un compromiso con el mundo que nos rodea. No podemos abordar la escenificación del teatro clásico de manera museística; hay que apostar por un teatro de formas actuales, pleno de vitalidad, con el que debemos crear un nexo de unión entre el espectador de hoy y aquellos autores que conforman nuestro pasado.

Cimentada en la palabra, y en la belleza del español

La palabra debe constituir la cimentación de esta compañía, y contribuir a paliar la merma constante del idioma que sufrimos, apreciando la belleza y la variedad del que utilizaron nuestros antepasados. Hay que apostar por maneras concretas, crear un estilo y mantener un rigor. Una complicidad que vincule a la compañía con su elenco recurrente, formado y acostumbrado a manejar el lenguaje, el verso, las estructuras; el tipo de trabajo técnico necesario que el actor debe desarrollar para este fin no se logra en unas cuantas sesiones. No se puede empezar de cero cada vez que se plantea una producción. La tradición teatral debe ser un vínculo más con el pasado, nunca un lastre. El conocimiento de nuestro pasado nos guía.

A través del teatro

Nuestros textos clásicos son vehículos de la belleza del pensamiento, de la historia y de la lengua. De nuestras contradicciones y esperanzas, de nuestras miserias y pasiones. Son estructuras dramáticas para ser representadas, historias para ser contadas. Las gentes de teatro, los amantes de la literatura, la música y el arte acudimos a los clásicos a menudo para asegurarnos de quiénes somos, para encontrarnos a nosotros mismos; nos ayudan a situar nuestro mundo, a relativizarlo y cuestionarlo. En estos tiempos de rapidez y tecnología, nada mejor que la sabiduría de los clásicos servida con el medio artesanal más directamente humano: el teatro.

Con los actores

Para que la Compañía pueda ofrecer un repertorio, deseamos contar con dos elencos compuestos por un núcleo de actores especializados que irán sumando títulos, de manera que en 2006 cada elenco podrá salir de gira con varios títulos. Mientras uno representa en nuestra sede en Madrid y ensaya una producción, el otro elenco estará de gira y podrá exhibir más de un título en cada ciudad. Las ventajas de este formato son evidentes, desde el punto de vista conceptual y práctico: nuestros montajes dejarán de ser testimoniales y, por un tiempo, efímeros, si es que algo en el teatro o en la vida puede perder esa condición.

Con los responsables culturales

Como servicio público e institución estatal, la Compañía debe, en la gira, ir más allá de la oferta convencional al mercado de la distribución teatral.

Nos proponemos ampliar este concepto creando vínculos con las instituciones y los teatros más representativos del Estado y que, como nosotros, desean impulsar el conocimiento de nuestro patrimonio teatral. Con ellos firmaremos convenios que nos permitan residir en diferentes ciudades, asegurando nuestra presencia en las fechas más adecuadas en cada ciudad, permitiendo una planificación a largo plazo para la Compañía y para los responsables de la programación teatral, y garantizando al público el contacto con la CNTC, que ocurre ahora, únicamente, con Almagro y su Festival.

Para llegar a más público, a otros lugares

Crearemos, además, espectáculos de medio formato destinados a la investigación o a la difusión de textos atípicos o propuestas dramatúrgicas alrededor del teatro clásico. La versatilidad de estos montajes permitirá a la CNTC acudir a espacios no específicamente teatrales, algo que no resulta posible con un montaje de formato habitual.

Sin parar de estudiar, investigar

La formación tomará dos caminos diferentes. El primero se centrará en las necesidades del elenco alrededor de las producciones que se realicen, para cubrir las necesidades específicas que todo espectáculo genera. El segundo tiene por objetivo la formación de actores jóvenes en el campo del teatro clásico, mediante talleres y propuestas escénicas que sirvan como base a lo que podría ser en un futuro la Joven CNTC.

Fuente: Compañía de Teatro Clásico

Fotos de Teatro Clásico

¿Quieres valorar y comentar sobre este lugar?